Pensamiento
Lateral y aprendizajes.
Arboleda Aparicio, J. C. (2007). Bogotá: Cooperativa Editorial Magisterio
Las diez expresiones contenidas en el libro que me parecen se suma importancia.
·
Quien posee capacidad de pensamiento lateral
tiene mayores posibilidades de alcanzar las metas que se traza y los retos que
se propone o debe abordar. La formación de este potencial permite a las
personas ver más allá de lo que impiden observar sus temores, miedos,
creencias, tabúes; les permite
atreverse, hurgar en lo prohibido; advertir una situación desde varios planos;
tomar decisiones con base en una gama amplia de alternativas deliberadas,
pensadas, obvias o emocionales; en fin, actuar con fundamento en la razón y en
los sentimientos.
·
El pensamiento lateral genera cierta
felicidad al permitir que alguien decida en una variada gama de alternativas.
·
Quien no posee un proyecto de vida, quien no
traza un horizonte para construir significados y sentimientos de su vida, para
crecer en algún aspecto y enfilar su vida sobre este, la ida lo hace por
él diseñando y construyendo su proyecto
de mismidad, de enajenación, de dependencia, de fracaso, de ilusión de vida,
amor y de felicidad, de relaciones que erosionan, de hedonismo o estoicismo, de
muerte lenta.
·
Pensar y lateralizar el pensamiento es una
manera de saberse y ser más humano, y es un mecanismo, un recurso que bien
dirigido aporta dignidad, éxito, felicidad, autodirección, autoprotección.
·
Muchas veces vivimos un mal amor. Amar
entraña cualidades tales como: detalles, cuidado, dialogo, reconocimiento del
otro y de si mismo, comunicación franca, afecto, disposición, lealtad,
libertad, sentimiento y pasión, a la luz de la dignidad. El amor es del tamaño
de la cantidad con la que asumamos cada una de estas cualidades.
·
La tolerancia no es reconocer, aceptar y
resignarse. La dignidad tiene un principio: el merecimiento. Uno no puede
soportar lo que no se merece, particularmente lo que atenta una persona. Un
límite de la tolerancia, particularmente lo que atenta contra una persona. Un
límite de tolerancia de la tolerancia, mejor de la aceptación reside en permitir
solo aquello que no atente contra nuestra dignidad y la dignidad de los demás.
Tolerar no es aguantar hasta el punto de ser testigos de nuestra
despersonalización.
·
La formación de pensamiento de los individuos
se dignifica cuando se generan oportunidades y capacidades para que estos
direccionen este potencial hacia su desarrollo como personas. El pensamiento
puede ser usado para el bien personal o social, para elevar la rentabilidad, la
productividad o consolidar programas utilitaristas. Un principio de la
formación de pensamiento seria la aplicación de este fundamento en el
mejoramiento de la calidad de vida de las personas y la sociedad. Un principio
de la formación de pensamiento debería de dignificar la experiencia en la cual
las personas usan sus conocimientos, capacidades, habilidades, destrezas y
actitudes para el desarrollo de sí mismas, del entorno, de la sociedad, de la
vida.
·
Nadie reflexiona si no está motivado para
reflexionar, nadie comprende si no está motivado a pensar y actuar de acuerdo con
este pensamiento, sea este consciente o no consciente. Requiere disposición el
hecho de querer ver, lo que nuestros patrones rígidos de percepción mental no
dejan ver, lo que ocultan nuestros miedos, fobias, temores, creencias, tabúes,
mitos, sentimientos y actitudes dominantes.
·
La formación de pensamientos múltiples es una
tarea que se debe iniciar desde muy temprana edad, si se quiere desde el
preescolar. El pensamiento es plural. Hemos educado en pensamientos rígidos,
aun en los procesos analíticos y argumentativos. El análisis y la argumentación
no garantizan el desarrollo, una vida feliz, digna; igual que la carencia de
estas habilidades. La formación de pensamiento se enriquece cuando se utilizan
estrategias (pensamientos) de lógica fluida, de creatividad, de analogía, de
investigación, de conceptualización, diseño, de lateralidad, entre otras que
corresponden a capacidades del pensamiento.
·
Muchos docentes creen que tal como transmiten
la información deben aprender los estudiantes, y están en lo cierto. Si uno
enseña mal el estudiante aprende mal. Si
uno enseña para que el estudiante repita información, este repite. Si uno no
sabe enseñar por comprensión, este no comprende. Uno no debería olvidar que
para que el estudiante comprenda debemos planificar de tal modo la enseñanza
que el estudiante pueda procesar mentalmente (organice, represente, explique)
la información que le exponemos o la que el captura por diversos medios; pueda
usar, aplicar y vivenciar el conocimiento construido, y reflexionar sobre la
utilidad de este conocimiento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario